Una fotografía de mi diario visual, finalista en el concurso #CalleGR4


Hay fotografías que llegan más lejos de lo que uno imagina.

https://www.reflecta.com/concurso-callegr4-tercera-edicion/



Hace unos días recibí la noticia de que una de mis imágenes realizadas durante la Semana Santa de 2026 en Samper de Calanda ha sido seleccionada entre las fotografías finalistas del concurso #CalleGR4, organizado por Reflecta, distribuidor oficial de Ricoh Imaging en España, un certamen dedicado a la fotografía de calle que cada año reúne trabajos de numerosos fotógrafos.

La fotografía forma parte de FLUX · Volumen I · Origin, el primer cuaderno visual que publiqué este año y en el que documento mis raíces, mi pueblo y sus tradiciones.

No deja de hacerme ilusión.

Especialmente porque no es la primera vez que una imagen de este proyecto recibe un reconocimiento.

En 2025 tuve la suerte de ganar el Concurso Fotográfico de la Comarca del Bajo Martín con la fotografía "El peso de la fe", también realizada durante la Semana Santa. Aquella imagen dio lugar, además, a una exposición compuesta por veinte fotografías que resumían buena parte de mi trabajo documental de aquel año.

Este nuevo reconocimiento vuelve a llegar desde el mismo lugar.

Desde las calles de mi pueblo.

Desde las procesiones.

Desde los tamborileros.

Desde una escena que ya el año pasado me llamó la atención por el juego de siluetas, luces y sombras.

No es casualidad.

Cuando vuelves una y otra vez al mismo sitio acabas viendo fotografías que antes pasaban desapercibidas.


Blanco y negro para construir memoria

Todas estas fotografías tienen algo en común.

Están realizadas en blanco y negro, con un contraste muy marcado entre luces y sombras.

No lo hago por nostalgia.

Lo hago porque siento que el blanco y negro elimina el ruido, simplifica la escena y convierte una imagen cotidiana en algo más atemporal.

Me interesa menos describir exactamente cómo era un lugar y más transmitir cómo lo recuerdo.

La fotografía, para mí, no consiste únicamente en registrar lo que ocurrió.

Consiste en construir memoria.




El proyecto sigue siendo el mismo

Resulta curioso que esta fotografía haya sido seleccionada precisamente en un concurso muy vinculado a Ricoh GR.

Sin embargo, lo realmente importante no es la cámara.

Lo importante es que la imagen forma parte de un proyecto mucho mayor.

Desde hace tiempo intento documentar mi vida de la forma más sencilla posible.

Salir.

Observar.

Fotografiar.

Seleccionar.

Publicar.

Imprimir.

Repetir.

Ese sistema es el que me permite construir mis diarios visuales y convertirlos, poco a poco, en libros que puedo volver a abrir dentro de unos años.

Porque, al final, el verdadero premio nunca ha sido un concurso.

El verdadero premio es haber construido un recuerdo que permanecerá cuando todo lo demás haya cambiado.



Te animo a visitar la galería completa del concurso y detenerte unos minutos en las fotografías finalistas y en la imagen ganadora. Verás el enorme nivel de los trabajos presentados y comprobarás cómo una cámara tan pequeña como la Ricoh GR es capaz de dar lugar a fotografías con una fuerza y una personalidad extraordinarias. Al final, como siempre digo, la cámara es solo una herramienta; la fotografía la hace quien mira.

https://www.reflecta.com/concurso-callegr4-tercera-edicion/


Gracias por leer.

Si te interesa esta forma de entender la fotografía, puedes descargar gratuitamente mi libro Fotografía sin Fricción y empezar hoy mismo tu propio diario visual.

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