La fotografía más honesta que he hecho no estaba en la calle

Hola, gracias por estar aquí, gracias por dedicar unos minutos a leer este blog y a seguir educando tu mirada conmigo.

Fotografiar sin buscar el fotón

Hoy he salido a pasear por un entorno lleno de rocas, olivos, matorrales y viento. Mucho viento. No había una luz espectacular ni un atardecer épico. Era pleno mediodía. La luz era dura y poco “fotogénica” según las normas habituales de la fotografía.

Y, sin embargo, he disfrutado muchísimo fotografiando.

Durante el paseo he seguido trabajando con mi enfoque habitual: JPEG directo, archivos pequeños y blanco y negro de alto contraste. Un sistema sencillo que me permite centrarme más en observar que en pensar demasiado. Porque últimamente ya no busco “la gran foto”. No salgo a por el fotón. Salgo a caminar, a estar presente y a documentar aquello que me llama la atención.



Texturas, detalles y memoria

He fotografiado musgos, líquenes, caracolas, piedras y pequeñas texturas del paisaje. Fotografías simples, honestas y sin pretensiones. No son fotografía callejera. Tampoco paisaje clásico. Son simplemente fragmentos de mi día a día.



Muchas de estas imágenes forman parte del pequeño cuaderno visual que he publicado recientemente. No lo considero un fotolibro tradicional. Está impreso como un libro sencillo, casi como una libreta de recuerdos. Papel normal, edición simple y fotografías directas, sin artificios.

Y precisamente ahí está la magia.

Porque cuando juntas imágenes de paisajes, tradiciones, familia y pequeños detalles cotidianos, empiezas a construir algo más importante que una colección de buenas fotos: construyes memoria.

Gracias por leer. Sigue fotografiando. Sigue practicando. Sigue observando.

📷 www.miguelmonforte.com
🎥 YouTube: @miguelmonforte

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